Peregrino matillano

Dia 5 Molinaseca - Las Herrerias

Día 5
Molinaseca - Las Herrerias
54 km - 5h30m

 

Me despiertan mis compañeros al salir, me quedo un poco más en la cama, y tras asearme y aprovechar para afeitarme, bajo a desayunar, me despido de los dueños del restaurante que han sido muy amables y salgo sobre las 9:00.

 

El día esta despejado, y un poco fresco, así que me pongo el chubasquero como cortavientos, además como es de un color vivo y reflectante me servirá para el paso por Ponferrada.

 

En unos minutos de suave bajada llego a Ponferrada, la verdad es que salvo el magnifico castillo, me parece pasar por una gran ciudad como podría ser Madrid, se nota que es la urbe principal del Bierzo.

 

 

No puedo decir mucho más ya que al no parar ni quedarme allí a dormir no sé como será el centro y que cosas puede ofrecer para un visitante.

 

Continúo mi camino hasta Camponaraya por la carretera. Tras pasar el pueblo, tomo un rato la senda de tierra, que pasa por una zona de frutales y viñedos, la verdad es que se nota que el Bierzo es más verde que el terreno que he dejado atras.

Llego a Cacabelos donde sello la credencial y me paro ante su algergue que está junto a una antigua iglesia.

 

 

Continuo por la carretera hasta Villafranca del Bierzo, que me deja la impresion de una bonita ciudad balneario de vacaciones.

 

A partir de allí tomo el camino que en ese tramo va por el arcen de la antigua N-VI, que con el poco tráfico que tiene y al ir encajonado en un desfiladero junto con el rio Valcarce, es una zona muy tranquila y agradable, aparte de que es bastante llana.


Voy pasando por los distintos pueblos a lo largo de la ruta, Pereje, Portela, Ambasmestas, todos con un sabor muy rustico, hasta llegar a Vega de Valcarce que por la concentracion de restaurantes y alojamientos se nota que es uno de los puntos principales del camino.

 

Continúo hasta Ruitelan, donde tenia pensado coger el albergue que me habian recomendado en Puente Duero pero resulta que ese día esta cerrado, así que me voy a Las Herrerias y me alojo en el hotelito que hay a la entrada, ya que me apetece darme un lujo algún día. Está muy bien y la comida es buena, lo recomiendo.

 

Por la tarde, doy un paseo por el pueblo, que se encuentra en el fondo de un profundo valle, y rodeado de un verdor impresionante.

 

 

Pregunto a unos vecinos que tal está la subida a Cebreiro para ir en bicicleta, me dicen que hay una carretera bien asfaltada y que no tendré problema, charlamos un poco sobre la zona, y lo bonita que es, me dicen que en invierno es más duro estar allí porque hay muy poca gente, y apenas pasan peregrinos.

 

De vuelta al hotel, le pido el sello para la credencial al encargado, y una mujer que tambien se aloja allí aprovecha para sellar tambien. Ya que estamos, cenamos juntos y comentamos nuestras respectivas aventuras, que es lo típico en estos casos, de donde hemos salido, que tal llevamos el camino, que nos ha parecido hasta entonces. Ella viene a pie desde Burgos, y de momento va haciendo etapas cortas. Nos despedimos y me voy a dormir en la magnifica habitación, que gusto dormir solo y descansar tan bien ... porque lo voy a necesitar.

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