Peregrino matillano

Dia 7 Samos - Palas de Rei

Dia 7
Samos - Palas de Rei
65 km 6h10m

He dormido perfectamente, así que me levanto, desayuno y a las nueve ya estoy en marcha.

Para variar hoy amanece con una ligera niebla, lo que hace que sea un poco más fresco de lo habitual, asi que me pongo el chubasquero para abrigarme un poco hasta que levante y que se me vea un poco más ya que es de un color intenso y tiene reflectantes.



Es lógico que al estar en un valle y al refrescar un poquito el tiempo se levante niebla, pero me resulta inusual ya que hasta hoy el tiempo habia sido perfecto.

Salgo de Samos hacia Sarria, donde ya veo bastantes peregrinos andando, hay que ver como madruga la gente que va a pie, yo me levanto a las ocho, pero si tuviese que levantarme a las seis en plena noche como hacen algunos estaria todo el día con sueño.



A la salida de Sarria en lugar de tomar el camino sigo por la carretera hasta Portomarin pasando por Paradela, al comenzar la subida noto las piernas un poco pesadas, probablemente del cansancio de ayer, por suerte no tengo agujetas, y poco a poco voy avanzando.



Desde Paradela es todo bajada hasta Portomarin, al que se llega tras atravesar el puente que cruza el embalse del rio Loio, que cuando se encuentre lleno debe ser impresionante, pero que con la sequia de este año deja ver hasta las estructuras de las casas inundadas del antiguo pueblo.



Al llegar al puente me encuentro con los peregrinos caminantes que han seguido el camino de tierra.



La entrada a Portomarin impresiona un poco, tanto por el puente sobre el embalse como por que al otro lado hay que subir unas escaleras y entrar por una especie de torre a la villa.



Como voy en bici doy un rodeo por la derecha y aprovecho a sacar una imagen lateral del arco debajo de las escaleras. Una estructura curiosa.




Una vez en el pueblo llego hasta el albergue con intención de sellar, pero aún no ha abierto. Por fuera se ve que es moderno y parece estar bastante bien, y la localidad me parece muy buena para hacer final de etapa, tanto por el tamaño, como por la cantidad de bares y restaurantes con el menu del peregrino, además se encuentra en fiestas y en la plaza tiene un gran escenario montado frente a la iglesia que es de grandes dimensiones.



Sin embargo, yo debo seguir, apenas he hecho el equivalente a una etapa a pie.

Como es logico, al cruzar un rio, luego toca subir, y tengo unos kilometros en cuesta moderada. Poco despues de salir veo uno de los pocos horreos que he encontrado en el viaje, así que le hago una foto.



Sigo hasta Gonzar, donde me paro a comer mi menu de peregrino en el bar que hay junto a la carretera y pegado al albergue. Veo que mucha gente llega pronto a los albergues y esperan a que abran, supongo que muchos se llenarán y nos apetece andar más, aunque si han madrugado tanto como es habitual, ya deben llevar muchos kilometros en la piernas.

Una vez descansado, sigo avanzando, con el camino a pocos metros de la carretera. Al poco de pasar Hospital de la Cruz, se cambia de carretera y nos metemos por una local, en la que el camino aun siendo de tierra, va unido al borde de la carretera, la verdad es que ese tramo me parecio uno de los más bonitos, tanto por el recorrido en si como por la vegetacion y los pueblos que ibamos recorriendo.

paro en Ventas de Naron a abastecerme de agua en la fuente que hay junto a su pequeña ermita.



En el albergue de Ligonde paro a sellar y converso un poco con un grupo de niños y adolescentes que hacen parada allí, y que han empezado en Sarria.

Cuando les digo que vengo de Segovia les parece un viaje muy largo (y no os digo lo largo que me parecia a mi al principio, y ya ves, me quedan menos de 100 km).

Sigo por el camino saludando y dando animos a los caminantes, algunos les veo andar con dificultades, el camino se cobra su tributo en lesiones y ampollas, pero ellos avanzan inasequibles al desaliento, la verdad es que esta resultando una experiencia ver como se comporta la gente y como avanzan, unos por fe, y otros por voluntad.



Los ultimos kilometros voy por la pista de tierra hasta llegar a Palas de Rei.

La verdad que al principio del día no tenia pensado hacer tanta distancia, pero una vez que te pones es solo cuestion de dar pedales, el cuerpo ya está acostumbrado.

L
a localidad no me parece especialmente bonita, es casi mejor quedarse en el albergue de la entrada cerca de la caseta de informacion turistica, que por cierto, son muy amables.

Al llegar cojo una habitacion en la pension Arcos, bastante cara para lo cutre que está.

La verdad es que como me han comentado algunas personas en el camino, estan matando la gallina de los huevos de oro, porque en las zonas principales del camino han aumentado mucho los precios.

Hoy iba bastante cansado todo el día, supongo que del esfuerzo de ayer, pero tambien del contínuo sube y baja, pero aún así tengo a tiro Santiago de Compostela para mañana.


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