Peregrino matillano

Epilogo

Epilogo
5 de septiembre
Santiago de Compostela - Valladolid

Me despierto temprano en la habitación del hotel, ya es una costumbre el madrugar, me aseo, me visto y recojo las cosas, y bajo a tomar el excelente desayuno del hotel, tomo un poco de todo, café, zumo, tostadas con mermelada y mantequilla, fruta, fiambre, ... la verdad es que el cuerpo me lo pide despues de estos días de tanto desgaste, y además me sabe buenisimo.

Después me acerco a la estación a por el coche de alquiler que he reservado en ATESA, la verdad es que despues de pensarlo y comparar el coste de enviar la bici por SEUR e ir en tren o autobus, es un poco más caro, pero te da más libertad de acción.



Recojo la bici y las alforjas, y lo meto en el coche.

Me pongo en camino de vuelta, al salir de Santiago siento un poco de pena por haber acabado esta experiencia y pienso que bien me podía haber quedado un día más y disfrutar de la ciudad.

Para regresar, en lugar de seguir el camino más directo que seria volver por la misma ruta, tomo la carretera de Curtis N-634 para ver un poco más de Galicia, la verdad es que sigo viendo la misma Galicia verde y las mismas carreteras entretenidas para conducir, con muchas curvas, subidas y bajadas.

Finalmente me meto en la A6 y a partir de ahí acelero en la buena carretera que han hecho, ciertamente las infraestructuras, y no solo en Galicia, han mejorado muchisimo en las ultimas decadas, si me pongo a recordar las estrechas carreteras por las que pasé cuando fui de niño a Galicia y que se aferraban a las faldas de las montañas.

Tras un rato, llego a las montañas del extremo este de Galicia, y paso el puerto de Piedrafita. en los kilometros siguientes los viaductos de la autovía estan nombrados con los pueblos de debajo (Herrerias, Ruitelan, Vega de Valcarce, ...), lo que me hace recordar lo que vi en el viaje de ida, y que se pierde al pasar por encima, como ejemplo, un castillo que cuando iba en bicicleta lo veía a mucha altura, está al mismo nivel de la autovía, al otro lado del valle.

Voy pasando junto a las ciudades que he recorrido, Ponferrada, Astorga, y me paro a comer junto a la Bañeza, en un gran restaurante junto a la carretera llamado la Hacienda, donde no se come nada mal y a buen precio.

Al rato prosigo la ruta y paso por Benavente, y recuerdo lo que me costó llegar el segundo día.
 
Entro en las llanuras castellanas con el cambio de paisaje, que hasta poco antes era verde y ahora empieza a ser amarillo, aunque algunos bosques le dan una nota de contraste al color.


Al llegar a Tordesillas, cojo la dirección a Valladolid y finalmente paro en Simancas, done me alojo en una pensión. Es lo bueno de alquilar un coche, que paras donde quieres.




Allí aprovecho para visitar el archivo historico en el castillo, ver su imponente iglesia y darme una vuelta por la orilla del rio junto al puente.



El día finaliza sin nada reseñable.

6 de Septiembre
Valladolid

Tempranito me levanto, y en unos minutos estoy en Valladolid, donde hoy he quedado con mis padres que vendrán de Madrid.

Me hubiese gustado que nos hubiesemos encontrado en Santiago el día que acabé el camino, hubiese sido muy emotivo y lo habriamos pasado muy bien pero, además de que ese día no podían, era un viaje un poco largo para ellos.

Entrego el coche en la estación que además queda junto al centro, y me voy a desayunar a una terraza ya que de nuevo hace un tiempo excelente.

Como mis padres no llegan hasta la hora de comer, a provecho para dar una vuelta turistica por la ciudad, al fin y al cabo tengo la bici y en Valladolid que es plano no cuesta nada dar una vuelta tranquila.

Por ejemplo el monasterio de san Benito, con sus torres octogonales.



Mientras voy de un lado a otro viendo monumentos y edificos me sorprende la gran cantidad de gente que va en bici allí y que hay muchos aparcamientos para bicicletas.

Aqui está el ayuntamiento en la plaza mayor.



Y no podia faltar una visita a la iglesia de Santiago despues de hacer el camino.



En cuanto a Valladolid, es una gran ciudad, con muchas cosas para ver, pero no tan grande que tenga las prisas y el estrés de Madrid, definitivamente un sitio que merece la pena visitar, con grandes avenidas y jardines esplendidos, como el parque grande, casi una selva por su frondosidad y que tiene incluso un grupo de pavos reales.



Tras descansar un rato, me reuno con mis padres que llegan en coche. Aunque no han sido tantos días, la distancia y la aventura que supone el camino de Santiago, hacen que nos saludemos efusivamente y con emoción.

Nos vamos a un restaurante a comer y les empiezo a contar mis anecdotas del camino, tengo ganas de poder sacar todas las cosas que tengo dentro de estos días y no paro de hablar.

Evidentemente este no es el coche que alquilé en Santiago, sino que además coincidiendo con la feria había una exposicion de coches antiguos.



Despues nos acercamos a ver el final de la vuelta a España que ese día finaliza etapa en la ciudad, con lo que completamos el día turistico, y tras descansar un poco tomando unos refrescos finalmente salimos hacia La Matilla, donde llegamos casi a puesta de sol.

Hoy ha sido otro día intenso.

Aparco finalmente la bicicleta en el jardin y saco todo de las alforjas, ahora si que puedo decir que he acabado el viaje que comenzo hace 10 días, tengo muy frescos los recuerdos, las impresiones y emociones de todo lo que he vivido y que me ha llenado durante estos días.

Ese día duermo por fín en mi cama y puedo decir que he acabado esta mezcla de aventura, viaje y peregrinacion que supone realizar el Camino de Santiago.

En los días posteriores en los que he escrito algunos de los articulos finales del blog
, y a pesar de volver a entrar en la voragine de la rutina diaria, he reflexionado sobre lo que me ha supuesto este caminar, y como es algo que deja una huella para siempre.

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