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Camino de Santiago. Conclusiones

Escrito por peregrinomatillano 15-09-2012 en General. Comentarios (0)
Camino de Santiago. Conclusiones

En esta entrada pondré las conclusiones que he sacado de mi camino y daré unos consejos a los que quieran hacerlo. Está sin terminar todavía

Soy una persona que me gusta casi todo, por lo que en algunos casos seré poco critico, pero intentaré ser objetivo para que aquellos que lo leais aquí os pueda servir a decidiros y a planificarlo.

LA EXPERIENCIA DEL CAMINO DE SANTIAGO
En primer lugar, recomendar vivamente hacer el camino, es una experiencia intensa tanto fisicamente como a nivel mental y espiritual, especialmente si eres creyente.
Tambien socialmente y en el plano turistico os dará una agradable sorpresa.
Yo lo he hecho en bici, y he disfrutado mucho, y aunque la bici tiene sus ventajas (e inconvenientes, claro) mi impresión es que haciendolo a pie es como mejor se vive todo lo que supone el Camino de Santiago.
No me sentí realmente en el camino hasta que llegue a Astorga y vi muchos otros peregrinos, el camino frances es donde realmente está bien señalizado y cuidado.
Me impresionó el bullicio de los albergues grandes, la diversidad de gente que va allí, la gran cantidad de extranjeros, sobre todo alemanes, italianos, franceses, ingleses, y japoneses y coreanos.

LA RUTA
En cuanto a la ruta debo decir que está bien señalizada, y es dificil perderse, aunque en algunos casos cuando hay rutas alternativas te pueden hacer un poco de lio. Incluso la parte que seguí del camino de Madrid se podía seguir bien, especiamente si vas por los caminos de tierra.
Yo hice solo un 10% por caminos y el resto por carretera, como la mayor parte transcurre junto a la carretera o a pocos metros de ella ,y en ocasiones va por el propio arcen, no hay mucha diferencia, salvo en el esfuerzo que por carretera es menor.

EL ALOJAMIENTO
Para el alojamiento no hay problema, tienes los albergues, y si por casualidad estuviese lleno, hay albergues privados, pensiones y hoteles si eres un poco más sibarita y no te importa gastar un poco más.
Hay de todo, albergues excepcionales, muy bien atendidos y que tienen de todo, y otros en peor estado, aunque por lo que cuesta, tampoco vas a pedir más, que algunos son incluso gratuitos, aunque lo suyo en esos casos es dejar un donativo, salvo que seas pobre de solemnidad, que no suele ser el caso.
En mi caso además de los albergues tambien probé pensiones, habitaciones compartidas y hoteles, y debo decir, que salvo en un caso (Palas de Rei) con buena impresión en todos ellos, que además tienes la ventaja de poder dormir tu solo a pierna suelta sin que te molesten los demás con los ruidos y ronquidos (entre los que me incluyo por lo que dicen, jejeje).

LA COMIDA
Por suerte España es un pais donde se come muy bien asi que no hay problema.
Hay dos opciones, comprarte la comida tu para comer en el albergue y hacerte bocadillos, lo que te saldrá más economico y además te permite compartir con otros peregrinos y charlar. La otra poción es comer en los numerosos bares y restaurantes que ofrecen el menu del peregrino a buen precio y generalmente con buena comida (o al menos así me parecia a mi).
De nuevo hay la opcion de combinar, que es lo hice yo, así haces un poco de turismo y puedes comer algunos platos de la zona, de ese modo puedes hacer la comida o la cena en un establecimiento hostelero y comer un bocadillo y fruta (el omnipresente platano debe ser el mayor negocio de la ruta, todo el mundo los compraba).
Como cosa curiosa diré que no tenía mucho hambre en los días que estuve en el camino e incluso algunas veces me costó comerme los platos que te ponen en algunos sitios. Eso sí, la sed era tremenda, estaba todo el tiempo bebiendo, sobre todo aquarius (que si me hubiesen hecho un analisis seguro la sangre sería marca registrada de cocacola) aunque tambien algunas veces una jarrita de cerveza sentaba muy bien.
Y al llegar a Santiago no puedes dejar de probar algo de marisco o pulpo, con un albariño, hum, que rico me supo ...

LA BEBIDA
Mi consejo más importante: cada vez que pases por una fuente para a beber y repón líquidos, y bebe mucha bebida isotonica.
Yo bebía todos los días uno o dos litros de aquarius (si prefieres gatorade u otra tambien vale) y creo que me vino muy bien.
Eso no quita para que tambien te tomes una cervecita o un vinito cuando pares a comer o cenar, según tus gustos.

EL EQUIPAJE
Aqui si que te doy un consejo, cuanto menos mejor. Yo creía que llebaba poco y aún así me sobraba. Hay cosas imprescindibles, pero no son tantas. Con un par de mudas tienes para ir cambiandote y lavandolo a diario, en casi todos los sitios hay lavadero y en muchos puedes lavar y secar a máquina, aunque me pareció un servicio un poco caro, por 3€ cada uno, a menos que te juntes con alguien.
Si vas en bici, no te pueden faltar herramientas, una camara y parches, claro, aunque yo tuve suerte y no los necesité, claro que yendo la mayor parte del camino por carretera erá lógico, si se toma la opción de ir por los caminos, ya no estoy tan seguro.
con una cadena para la bici y llevar las cosas de valor encima en una bolsa o riñonera, vas bien servido. llevé dos camisetas y un polo, y con aue me hubiese llevado solo una me habría valido. la ropa de abrigo y chubasquero, imprescindible, aunque puedes tener suerte y no necesitarlo, como me pasó a mi.
Por el camino vi de todo, gente que apenas llevaba una mochilita, y otros que iban hasta con una minitienda de esas plegables y un mochilon hasta arriba, pero supongo que se arrepentirían. Incluso al llegar a palas de Rey vi a un chico en bicicleta impresionante, con dos alforjas en la rueda delantera, otras dos más grandes e nlas traseras, en el portabultos otra bolsa y en el manillar otra colgando, no se como podía ni dar pedales, y todo de color blanco como su maillot, debi haberle hecho una foto (como a tantas otras cosas, me pesa no haber hecho más y mejores fotos, porque no reflejan lo que realmente iba viendo esos días).

LOS PAISAJES
En una palabra: IMPRESIONANTES.
Por mucho que explique y muchas fotos que ponga no os podeis hacer idea de todo lo que puedes ver, sobre todo si hace buen tiempo, aunque supongo que con lluvia tambien debe ser bonito. Además en mi caso fui cambiando mucho de paisaje, desde las llanuras inmensas de Castilla, a la zona del Bierzo, y sobre todo las montañas, Foncebadon y especialmente el Cebreiro además de los profundos valles, como el de Valcarce, precioso, o el tramo de Ligonde o Portomarin, con su embalse.

EL ESFUERZO
No lo niego, el camino supone un gran esfuerzo, y si es largo como el mio, algunos días se nota mucho, aunque supongo que debe ser peor andando, al final veia a alguna gente cojeando o casi arrastrandose, pero avanzando poese a todo con gran fuerza de voluntad. Es cierto que el día del Cebreiro es la etapa reina, y hay unas rampas muy fuertes y largas, aunque si hubiese ido por la Faba quizás ahora no diria esto, porque es más largo y debe tener mas descansos.
Aunque por las horas montado en la bici parecza que se pueden hacer muchos kilometros, lo cierto es que si quieres disfrutar un poco y te vas parando a ver las cosas, a comer y beber, a hacer fotos, o a hablar con alguien, al final no avanzas tanto, incluso si vas por carretera.
Las bajadas son una delicia, y hay muchas, con sus correspondientes subidas antes o despues, claro.
En mi caso ya no estoy en mi mejor forma y aún así conseguí hacer entre 45 y 70 km diarios ya dentro del camino frances. si lo hubiese hecho todo por tierra, supongo que se hubiese quedado en 20 km menos, eos si, los puertos obligatorio por carretera si vas en bici, aunque sea de montaña, sino hay algunos tramos imposibles.
Eso si, hay que reponer fuerzas y sobre todo liquidos continuamente. Toma bebida isotonica que es como gasolina para el cuerpo.

LA BICICLETA
Si lo vas a hacer como yo, principalmente por carretera, vale con una hibrida, con neumaticos de mediana anchura (38mm), sin piensas hacerlo más por tierra, imprescindible una de montaña con neumaticos anchos (45mm) y con buena suspension (la mia no la tenía aunque tampoco sufri mucho con los baches en los tramos pedregosos) aunque tampoco tiene que ser cara, lo importante es que tenga buen motor.
Imprescindible que tenga insertos para enganchar el porta bultos trasero donde sujetar las alforjas.
Hay que llevarla bien revisada y comprobarla cada día, a mi al llegar a Samos despues del Cebreiro se me habia aflojado una tuerca de la rueda trasera, ¡que susto! menos mal que la otra tuerca estaba practicamente soldada.
Con el polvo que coje (o barro si llueve), importante engrasar los ejes y la cadena.

CONOCER GENTE
El camino es una ocasion extraordinaria para conocer gente muy diferente, y además todo el mundo está predispuesto a hablar con otros peregrinos, aunque solo sea para contar las peripecias de cada día.
Una cosa interesante es que las conversaciones, en ocasiones abandonan la superficialidad y ves a la gente contandote sus vivencias y sentimientos. Creo que el estar con un desconocido pero que puede tener tus mismas motivaciones, hace que se abran más.
Tambien vas a conocer muchos extranjeros, y puedes aprovechar para practicar el inglés, que es un poco la lingua franca del camino. O tambien puedes encontrar extranjeros que quieren practicar su español, que es la otra variante.


LAS CIUDADES Y LOS PUEBLOS
Hay un contraste entre las grandes ciudades por donde pasa el camino y los pequeños pueblos y aldeas que tambien se recorren.
Para quedarse a pasar el día o la noche, las grandes ciudades ofrecen mas posibilidades, por ejemplo, Astorga me encantó, pero si te gusta la tranquilidad, los pueblitos son una buena opción, en general son muy bonitos y suelen tener algo digno de ver.
Lo que me gustó menos fueron los pueblos de tamaño medio con unos miles de habitantes, como Palas de Rey por ejemplo, en muchos casos no tienen muchos monumentos que ver, sino que son pueblos industriales y de servicios, aunque al ser finales de etapa ofrecen más posibilidad de alojamiento, compras y restauración.

LOS MONUMENTOS

Como no podía ser menos en un pais con tanta historia como España, hay un montón de monumentos que ver en el camino, que además pasa por algunas de las zonas mas bonitas de Castilla y Galicia

SANTIAGO DE COMPOSTELA
Maravillosa ciudad, y que merece la pena quedarse varios días para conocerla a fondo. Cuando por fin llegas, y finalizas el camino se siente una gran emoción. Imprescindible visitar con calma la catedral, y si eres religioso, asistir a la misa del peregrino.
Ciudad turistica y con una gran oferta gastronomica, a precios razonables.


Epilogo

Escrito por peregrinomatillano 15-09-2012 en General. Comentarios (0)
Epilogo
5 de septiembre
Santiago de Compostela - Valladolid

Me despierto temprano en la habitación del hotel, ya es una costumbre el madrugar, me aseo, me visto y recojo las cosas, y bajo a tomar el excelente desayuno del hotel, tomo un poco de todo, café, zumo, tostadas con mermelada y mantequilla, fruta, fiambre, ... la verdad es que el cuerpo me lo pide despues de estos días de tanto desgaste, y además me sabe buenisimo.

Después me acerco a la estación a por el coche de alquiler que he reservado en ATESA, la verdad es que despues de pensarlo y comparar el coste de enviar la bici por SEUR e ir en tren o autobus, es un poco más caro, pero te da más libertad de acción.



Recojo la bici y las alforjas, y lo meto en el coche.

Me pongo en camino de vuelta, al salir de Santiago siento un poco de pena por haber acabado esta experiencia y pienso que bien me podía haber quedado un día más y disfrutar de la ciudad.

Para regresar, en lugar de seguir el camino más directo que seria volver por la misma ruta, tomo la carretera de Curtis N-634 para ver un poco más de Galicia, la verdad es que sigo viendo la misma Galicia verde y las mismas carreteras entretenidas para conducir, con muchas curvas, subidas y bajadas.

Finalmente me meto en la A6 y a partir de ahí acelero en la buena carretera que han hecho, ciertamente las infraestructuras, y no solo en Galicia, han mejorado muchisimo en las ultimas decadas, si me pongo a recordar las estrechas carreteras por las que pasé cuando fui de niño a Galicia y que se aferraban a las faldas de las montañas.

Tras un rato, llego a las montañas del extremo este de Galicia, y paso el puerto de Piedrafita. en los kilometros siguientes los viaductos de la autovía estan nombrados con los pueblos de debajo (Herrerias, Ruitelan, Vega de Valcarce, ...), lo que me hace recordar lo que vi en el viaje de ida, y que se pierde al pasar por encima, como ejemplo, un castillo que cuando iba en bicicleta lo veía a mucha altura, está al mismo nivel de la autovía, al otro lado del valle.

Voy pasando junto a las ciudades que he recorrido, Ponferrada, Astorga, y me paro a comer junto a la Bañeza, en un gran restaurante junto a la carretera llamado la Hacienda, donde no se come nada mal y a buen precio.

Al rato prosigo la ruta y paso por Benavente, y recuerdo lo que me costó llegar el segundo día.
 
Entro en las llanuras castellanas con el cambio de paisaje, que hasta poco antes era verde y ahora empieza a ser amarillo, aunque algunos bosques le dan una nota de contraste al color.


Al llegar a Tordesillas, cojo la dirección a Valladolid y finalmente paro en Simancas, done me alojo en una pensión. Es lo bueno de alquilar un coche, que paras donde quieres.




Allí aprovecho para visitar el archivo historico en el castillo, ver su imponente iglesia y darme una vuelta por la orilla del rio junto al puente.



El día finaliza sin nada reseñable.

6 de Septiembre
Valladolid

Tempranito me levanto, y en unos minutos estoy en Valladolid, donde hoy he quedado con mis padres que vendrán de Madrid.

Me hubiese gustado que nos hubiesemos encontrado en Santiago el día que acabé el camino, hubiese sido muy emotivo y lo habriamos pasado muy bien pero, además de que ese día no podían, era un viaje un poco largo para ellos.

Entrego el coche en la estación que además queda junto al centro, y me voy a desayunar a una terraza ya que de nuevo hace un tiempo excelente.

Como mis padres no llegan hasta la hora de comer, a provecho para dar una vuelta turistica por la ciudad, al fin y al cabo tengo la bici y en Valladolid que es plano no cuesta nada dar una vuelta tranquila.

Por ejemplo el monasterio de san Benito, con sus torres octogonales.



Mientras voy de un lado a otro viendo monumentos y edificos me sorprende la gran cantidad de gente que va en bici allí y que hay muchos aparcamientos para bicicletas.

Aqui está el ayuntamiento en la plaza mayor.



Y no podia faltar una visita a la iglesia de Santiago despues de hacer el camino.



En cuanto a Valladolid, es una gran ciudad, con muchas cosas para ver, pero no tan grande que tenga las prisas y el estrés de Madrid, definitivamente un sitio que merece la pena visitar, con grandes avenidas y jardines esplendidos, como el parque grande, casi una selva por su frondosidad y que tiene incluso un grupo de pavos reales.



Tras descansar un rato, me reuno con mis padres que llegan en coche. Aunque no han sido tantos días, la distancia y la aventura que supone el camino de Santiago, hacen que nos saludemos efusivamente y con emoción.

Nos vamos a un restaurante a comer y les empiezo a contar mis anecdotas del camino, tengo ganas de poder sacar todas las cosas que tengo dentro de estos días y no paro de hablar.

Evidentemente este no es el coche que alquilé en Santiago, sino que además coincidiendo con la feria había una exposicion de coches antiguos.



Despues nos acercamos a ver el final de la vuelta a España que ese día finaliza etapa en la ciudad, con lo que completamos el día turistico, y tras descansar un poco tomando unos refrescos finalmente salimos hacia La Matilla, donde llegamos casi a puesta de sol.

Hoy ha sido otro día intenso.

Aparco finalmente la bicicleta en el jardin y saco todo de las alforjas, ahora si que puedo decir que he acabado el viaje que comenzo hace 10 días, tengo muy frescos los recuerdos, las impresiones y emociones de todo lo que he vivido y que me ha llenado durante estos días.

Ese día duermo por fín en mi cama y puedo decir que he acabado esta mezcla de aventura, viaje y peregrinacion que supone realizar el Camino de Santiago.

En los días posteriores en los que he escrito algunos de los articulos finales del blog
, y a pesar de volver a entrar en la voragine de la rutina diaria, he reflexionado sobre lo que me ha supuesto este caminar, y como es algo que deja una huella para siempre.

Dia 8 Palas de Rei - Santiago de Compostela

Escrito por peregrinomatillano 11-09-2012 en General. Comentarios (0)
Dia 8
Palas de Rei - Santiago de Compostela
76 km 6:30m

Me levanto temprano, recojo las cosas, desayuno un par de platanos y un café y me lanzo a las 8:45 de la mañana.

Hoy vuelve a ser un dia esplendido, la verdad es que casi no me puedo creer el tiempo que me ha hecho, iba mentalizado para tener lluvia al menos uno o dos días, y creo que si hubiese sido asi, habría sufrído bastante y hubiese tenido que recortar las etapas, me va mejor el calor aunque sude a chorros con el esfuerzo.

Salgo de Palas de Rei en direccion a Melide, muy animado, el día es soleado, no me encuentro muy cansado de los días anteriores, la carretera no es tan rompepiernas como en días anteriores, aunque al cruzar varios rios tengo las inevitables subidas y bajadas, e incluso tengo un poco de viento de espaldas que me ayuda a avanzar, y el paisaje es magnifico, como es habitual en Galicia. Todo eso junto con la cercania de la meta me hace subir la moral.

Sin embargo cuando llevo unos kilometros empiezo a notar un pinchazo detras de la rodilla izquierda. Me preocupo porque me molesta bastante al pedalear, sobre todo en las subidas. Quizás sea un poco de tendinitis. Paro un poco, pongo desarrollos muy cortos para hacer menos fuerza y parece que tras una hora o así se va pasando, cuando empezaba a pensar que quizas hoy no pudiera terminar el camino y tendría que descansar.

La verdad es que no me puedo quejar ya que hasta ese momento no habia tenido ningún percance, ni fisicamente, ya que he aguantado muy bien, ni mecanico en la bicicleta que ha aguantado mejor de lo que pensaba, ni tampoco he tenido problemas de alojamiento o de otro tipo.

Unos kilometros despues de Melide, encuentro una larga bajada hasta Ribadiso, con la consiguiente subida hasta Arzua, aunque suave esta vez, la rodilla ya casi no me molesta, salvo algún leve pinchazo ocasional.

Al pasar por Arzua se nota que es un pueblo final de etapa, porque hay mucha oferta de restauración y alojamiento.

Continúo hacia Pedrouzo, aqui el camino se aplana bastante, lo que agradezco en el alma, ya que tanto sube-baja desde que entré en Galicia me estaba cansando.



Tomo la senda de tierra hasta el final del camino, pasando por Lavacolla, que me parece una encerrona, ya que te hacen dar cuatro vueltas al pueblo que encima tiene bastantes rampas que aunque cortas te pillan ya un poco cansado, cuando lo podian haber cruzado recto.



Pero en fin son las cosas del camino, en varios sitios he visto flechas borradas y marcadas hacia otra dirección, ya que los pueblos saben que los peregrinos son una fuente de ingresos, aunque vayan en plan economico.



Finalmente llego a San Marcos y el monte del Gozo.



Aqui cometo un error imperdonable, ya que voy al monumento conmemorativo de la visita de Juan Pablo II pensando que es el Monte del Gozo, y me llevo una decepción al comprobar que Santiago no se ve porque hay un bosquecillo delante, con la expectación que tenia yo de ver Santiago desde el Monte del Gozo como decia todo el mundo.



Luego me cuentan que el monte del Gozo está a solo unos cientos de metros de allí, en fin otra vez será, pero es una espinita que se me queda clavada.



Finalmente tras descender entro en Santiago de Compostela, y voy siguiendo las marcas del camino por toda la ciudad para llegar a la Catedral, se me hace un poco largo porque llevo mucho viaje hoy, pero finalmente cuando estoy a punto de llegar a la plaza del Obradoiro, me encuentro con el grupo de peregrinos en bici con los que estuve el día del Cebreiro, la verdad, no pensaba que llegaría el mismo día que ellos, y entramos por fin en la plaza, con nuestro objetivo de la peregrinacion cumplido, nos abrazamos, exultantes y nos sacamos las fotos de rigor frente a la catedral junto a muchos otros peregrinos que alli se encuentran, el escenario es grandioso, y la emoción lo hace aún más impresionante.



Miro el cuenta kilometros de la bicicleta, he hecho mas de 580 km ...



Tras pasar allí unos minutos y como ya es hora de comer, me dirijo a buscar un hotel, pasando por la calle más concurrida que recuerdo en mucho tiempo, la Rua do Franco, abarrotada de restaurantes y de turistas y peregrinos.




Finalmente me alojo en el hotel Nest Stile Santiago, a medio camino de la estacion de tren y la catedral, me parece bastante bueno, y me guardan la bicicleta, me quedo con la ultima habitacion individual (he tenido suerte pero debi haber reservado antes) la relacion calidad precio es buena considerando la ciudad.

La decisión de alojarme en hotel al llegar a Santiago es un premio por el esfuerzo de todos estos días, y como fin de la peregrinacion.



Lo primero es lo primero, y tras ducharme me acerco a la oficina del peregrino junto a la Plaza de las Platerias a obtener la Compostela (es la calle que se ve al fondo de esta foto), aunque habia leido que habia largas colas de más de una hora, yo apenas tengo que esperar detras de unas diez personas y menos de diez minutos, la hora seguro que ayuda, son las cuatro de la tarde.

El hombre que me la entrega me dice que conmigo ya han pasado más de 134000 peregrinos en lo que va de año, me parece tremendo el número, cada año va a más aunque no sea jacobeo.

Entro en la Catedral y doy por fin el abrazo al Apostol.

Compro algunos recuerdos y por la tarde me acerco a la misa de las 19:00 en la Catedral, no es para menos despues de lo que ha costado llegar. Hay bastantes peregrinos como yo. Veo volar el botafumeiro echando el humo del incienso, impresionante como lo controlan, parece que lo van a sacar volando por encima del techo, y luego lo van parando poco a poco.




Lamentablemente hay obras en la catedral y no puedo posar mi mano en la columna del pilar de la entrada porque la han cercado, asi que me conformo con hacerle una foto



Por la tarde/noche me voy a la rua de Franco y me doy un homenaje que me lo he merecido, pulpo a la gallega y vieira gratinada acompañado de un delicioso albariño.

Finalmente y tras andar un poco más por la ciudad, me voy a dormir cansado pero muy contento por haber llegado a destino.

Cuando me miro en el espejo me veo más delgado, y bastante moreno, aunque los cambios tambien estan en el interior, el camino es una experiencia a nivel fisico y espiritual, incluso sin tener motivaciones religiosas es una oportunidad para reflexionar sobre tu vida, y ademas es una superacion personal para llegar a completarlo.

Tambien tienes un poco de pena de que se acabe, pero bueno, siempre se puede repetir ¿no?

Buen Camino, peregrino.

Dia 7 Samos - Palas de Rei

Escrito por peregrinomatillano 11-09-2012 en General. Comentarios (0)
Dia 7
Samos - Palas de Rei
65 km 6h10m

He dormido perfectamente, así que me levanto, desayuno y a las nueve ya estoy en marcha.

Para variar hoy amanece con una ligera niebla, lo que hace que sea un poco más fresco de lo habitual, asi que me pongo el chubasquero para abrigarme un poco hasta que levante y que se me vea un poco más ya que es de un color intenso y tiene reflectantes.



Es lógico que al estar en un valle y al refrescar un poquito el tiempo se levante niebla, pero me resulta inusual ya que hasta hoy el tiempo habia sido perfecto.

Salgo de Samos hacia Sarria, donde ya veo bastantes peregrinos andando, hay que ver como madruga la gente que va a pie, yo me levanto a las ocho, pero si tuviese que levantarme a las seis en plena noche como hacen algunos estaria todo el día con sueño.



A la salida de Sarria en lugar de tomar el camino sigo por la carretera hasta Portomarin pasando por Paradela, al comenzar la subida noto las piernas un poco pesadas, probablemente del cansancio de ayer, por suerte no tengo agujetas, y poco a poco voy avanzando.



Desde Paradela es todo bajada hasta Portomarin, al que se llega tras atravesar el puente que cruza el embalse del rio Loio, que cuando se encuentre lleno debe ser impresionante, pero que con la sequia de este año deja ver hasta las estructuras de las casas inundadas del antiguo pueblo.



Al llegar al puente me encuentro con los peregrinos caminantes que han seguido el camino de tierra.



La entrada a Portomarin impresiona un poco, tanto por el puente sobre el embalse como por que al otro lado hay que subir unas escaleras y entrar por una especie de torre a la villa.



Como voy en bici doy un rodeo por la derecha y aprovecho a sacar una imagen lateral del arco debajo de las escaleras. Una estructura curiosa.




Una vez en el pueblo llego hasta el albergue con intención de sellar, pero aún no ha abierto. Por fuera se ve que es moderno y parece estar bastante bien, y la localidad me parece muy buena para hacer final de etapa, tanto por el tamaño, como por la cantidad de bares y restaurantes con el menu del peregrino, además se encuentra en fiestas y en la plaza tiene un gran escenario montado frente a la iglesia que es de grandes dimensiones.



Sin embargo, yo debo seguir, apenas he hecho el equivalente a una etapa a pie.

Como es logico, al cruzar un rio, luego toca subir, y tengo unos kilometros en cuesta moderada. Poco despues de salir veo uno de los pocos horreos que he encontrado en el viaje, así que le hago una foto.



Sigo hasta Gonzar, donde me paro a comer mi menu de peregrino en el bar que hay junto a la carretera y pegado al albergue. Veo que mucha gente llega pronto a los albergues y esperan a que abran, supongo que muchos se llenarán y nos apetece andar más, aunque si han madrugado tanto como es habitual, ya deben llevar muchos kilometros en la piernas.

Una vez descansado, sigo avanzando, con el camino a pocos metros de la carretera. Al poco de pasar Hospital de la Cruz, se cambia de carretera y nos metemos por una local, en la que el camino aun siendo de tierra, va unido al borde de la carretera, la verdad es que ese tramo me parecio uno de los más bonitos, tanto por el recorrido en si como por la vegetacion y los pueblos que ibamos recorriendo.

paro en Ventas de Naron a abastecerme de agua en la fuente que hay junto a su pequeña ermita.



En el albergue de Ligonde paro a sellar y converso un poco con un grupo de niños y adolescentes que hacen parada allí, y que han empezado en Sarria.

Cuando les digo que vengo de Segovia les parece un viaje muy largo (y no os digo lo largo que me parecia a mi al principio, y ya ves, me quedan menos de 100 km).

Sigo por el camino saludando y dando animos a los caminantes, algunos les veo andar con dificultades, el camino se cobra su tributo en lesiones y ampollas, pero ellos avanzan inasequibles al desaliento, la verdad es que esta resultando una experiencia ver como se comporta la gente y como avanzan, unos por fe, y otros por voluntad.



Los ultimos kilometros voy por la pista de tierra hasta llegar a Palas de Rei.

La verdad que al principio del día no tenia pensado hacer tanta distancia, pero una vez que te pones es solo cuestion de dar pedales, el cuerpo ya está acostumbrado.

L
a localidad no me parece especialmente bonita, es casi mejor quedarse en el albergue de la entrada cerca de la caseta de informacion turistica, que por cierto, son muy amables.

Al llegar cojo una habitacion en la pension Arcos, bastante cara para lo cutre que está.

La verdad es que como me han comentado algunas personas en el camino, estan matando la gallina de los huevos de oro, porque en las zonas principales del camino han aumentado mucho los precios.

Hoy iba bastante cansado todo el día, supongo que del esfuerzo de ayer, pero tambien del contínuo sube y baja, pero aún así tengo a tiro Santiago de Compostela para mañana.


Dia 6 Las Herrerias - Samos

Escrito por peregrinomatillano 11-09-2012 en General. Comentarios (0)
Día 6
Las Herrerias - Samos
46 km - 5h30m

Que bien he dormido. Me despierto descansado, preparo las cosas y bajo a tomar el magnifico desayuno que me ponen en el hotel, bebo bastante zumo y una taza de
cafe calentito acompañado de unas grandes rebanadas de pan tostado con mantequilla, mermelada y embutidos, y un gran trozo de tarta casera, en fin, un desayuno sustancioso, porque el día de hoy va a ser de aupa.

Salgo sobre las 9 de la mañana, el día no puede ser mejor, cielo claro, aire en calma, fresco sin ser frio, así que me lanzo a por las rampas del Cebreiro apenas pasado el pueblo de las Herrerias.

En seguida veo que los comentarios de la gente sobre la dureza de la subida no son exagerados, así que pongo mi ritmo, que es plato pequeño y piñon grande y a regular el esfuerzo poco a poco.

Sobrepaso a algunos peregrinos a pie, pero pensando que como les de por correr un poco son ellos los que me van a pasar a mi.

El ascenso hacia la cumbre me va descubriendo poco a poco unos paisajes de un verdor exuberante.

La subida por la carretera suaviza un poco antes de llegar a un desvío, puedo seguir hacia La Faba, por lo que parece más llano, o hacia La Laguna por un camino más corto.
 
Tomo el desvío de la derecha hacia La Laguna, pero a los pocos minutos empiezo pensar que debia haber tomado el otro camino, porque las rampas son fenomenales, calculo que en el entorno del 10%, que para una bici cargada con alforjas se hacen todavía peores.
 
La dureza dura unos tres kilometros, en los que me sobrepasan varios ciclistas que me dan animos, y en mitad de la rampa veo que baja por todo el ancho de la carretera un rebaño de ovejas con el pastor en un todo terreno detras de ellas y con una larga vara de varios metros que saca por la ventanilla para azuzarlas, así cualquiera ...

No tengo más remedio que parar
para dejarles pasar (que buena excusa para descansar ¿verdad?).



Poco antes de llegar al pueblo de la Laguna el puerto se suaviza un poco, lo que me permite admirar con más tranquilidad el esplendido paisaje, y al llegar al mismo veo junto a la fuente al grupo de ciclistas que me han ido pasando en la subida, que han parado un momento para descansar y agruparse antes del final, me uno a ellos y como era de esperar comentamos las peripecias de la subida y del camino mientras bebemos un poco para recuperar todo lo que hemos sudado en la parte anterior.
 
Al arrancar de nuevo me despido de ellos pensando que con su ritmo no les volveré a ver.

Tras otro kilometro y medio de esfuerzo, llego arriba del cebreiro, con una sensación de haber superado lo más dificil del camino. Efectivamente es la etapa reina del viaje.

 
He subido como un campeón, y casi del tirón, la verdad es que el fondo que he cogido durante el entrenamiento y en los días previos se ha notado.

Descanso un poco en la zona de recreo, haciendo algunas fotos del panorama, aunque no captan la grandiosidad de las vistas, sobre todo en un día despejado como hoy.



Como es domingo, los bares de la cima están llenos de visitantes que han subido en coche y autocar ya que el cebreiro es un punto muy turistico, y que se mezclan con los peregrinos que vamos llegando poco a poco.

Esta es una foto del valle del rio Valcarce desde arriba del Cebreiro.



Al salir del Cebreiro casi me despisto y me voy por la carretera equivocada, y eso que está muy bien señalado, pero con tanta gente y bullicio no estaba mirando a donde debía.

Tomo finalmente la carretera hacia el Poio, que aun me reserva un par de subidas, aunque no demasiado duras. la primera es la del alto de San Roque, donde me hago una foto con la gran estatua del peregrino.



Al llegar al puerto del Poio, el punto más alto de hoy, me paro en el bar para sellar y tomar un aquarius, que me lo he ganado.



El resto del día es un largo descenso hasta Samos por la carretera, que en este caso no es tan largo ni pronunciado como el de el Acebo, y por una carretera muy ancha, donde puedo dejar embalar la bici en algunos tramos.



Al llegar a Samos me encuentro con el impresionante monasterio, que me recuerda un poco al de El Escorial por su gran tamaño, sin llegar a las mismas dimensiones, claro, se nota que tuvo que ser un punto de gran influencia durante mucho tiempo.



Dentro del mismo se encuentra el albergue de peregrinos, aunque yo me decido por la pension Domus Itineris, recomendada por bicigrino, y desde ahora tambien por mi, limpia, moderna y agradable, por solo 20 euros tienes una habitacion individual con baño compartido, y te guardan la bici.



Tras la preceptiva ducha y bajar a comer un menu de peregrino, que me sabe bueno, vuelvo para hacer la colada, y luego paso la tarde dando una vuelta por los alrededores, viendo el rio con sus truchas, en un paraje realmente bonito, además de ver el monasterio, que no se puede pasar por alto, y alrededor del que gira todo el pueblo.



En la pension, tengo de compañeros de habitación un grupo de holandeses mayores, un poco sui generis, ya que va un ciclista, junto con varios a pie y otro en coche que les va siguiendo, y supongo que les lleva el equipaje, así cualquiera.



Al llegar la noche recapitulo, ha sido un dia duro al principio, por la empinadisima carretera hasta el cebreiro,pero lo he superado como un campeón, y al llegar a Samos, he encontrado un lugar precioso.


A partir de ahora me quedan unos 130 km, cuando planifiqué el camino, pensé en hacerlos en tres etapas, pero dependiendo de como me encuentre fisicamente puede que lo haga en dos, a ver mañana como se encuentran las piernas.
 
A las 10:30 me voy a la habitación, y a dormir a pierna suelta.